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La declaración de renta del difunto en Italia: quién la presenta

Quién presenta la última declaración de impuestos de una persona fallecida en Italia, con qué plazos prorrogados y cómo cobrar el reembolso desde Argentina.

Cuando muere una persona con ingresos en Italia, su última declaración de impuestos no desaparece con ella. Si el difunto estaba obligado a declarar —por alquileres, actividad profesional u otros ingresos—, la dichiarazione dei redditi (declaración de la renta italiana) del año del fallecimiento la presenta uno de los herederos. La ley italiana prevé plazos más largos a favor de los herederos y un circuito propio para cobrar los reembolsos. Es un trámite distinto de la declaración de sucesión, y conviene no confundirlos. Podés cumplirlo desde Argentina, con habilitación telemática o delegando en un profesional en Italia.

Por qué la declaración del difunto pasa a los herederos

El IRPEF (Imposta sul Reddito delle Persone Fisiche) es el impuesto italiano sobre los ingresos de las personas físicas. Se declara al año siguiente de haber percibido la renta. Por eso, al morir un contribuyente pueden quedar pendientes hasta dos declaraciones: la del año anterior, si el fallecimiento ocurrió antes de presentarla, y la del año de la muerte, por los ingresos percibidos entre el 1 de enero y la fecha del deceso.

El artículo 65 del DPR 600/1973 pone esa obligación en cabeza de los herederos. No hace falta que firmen todos: basta que la presente uno de ellos en nombre del difunto. En la portada del formulario van el codice fiscale y los datos del fallecido; el heredero que presenta completa el cuadro reservado a quien declara por otro y firma.

Un punto previo importante: la obligación existe solo si el difunto tenía que declarar. Un jubilado con una única jubilación italiana como ingreso, con las retenciones aplicadas correctamente, suele estar exonerado. Verificar si había obligación de declarar es el primer paso, y se analiza caso por caso según los ingresos del año.

La misma norma prevé, además, que los herederos comuniquen a la oficina de la Agenzia delle Entrate del último domicilio fiscal del difunto sus propios datos y su domicilio fiscal. Esa comunicación ordena las notificaciones futuras y evita que lleguen actos a un domicilio vacío.

Qué modelo se usa: 730 o Redditi PF

Italia tiene dos formularios de declaración. El modelo 730 es el simplificado, pensado para trabajadores en relación de dependencia y jubilados. El modelo Redditi PF (Persone Fisiche) es el general, que admite cualquier tipo de ingreso.

Los herederos pueden usar el 730 en nombre del difunto si se cumplen dos condiciones. Primera: el fallecido tenía en el año ingresos de trabajo dependiente, jubilación o asimilados, los que habilitan ese modelo. Segunda: el fallecimiento ocurrió a más tardar el 30 de septiembre del año en que se presenta la declaración. Si la muerte es posterior a esa fecha, queda disponible únicamente el modelo Redditi PF.

La Agenzia delle Entrate pone a disposición la declaración precompilada también para las personas fallecidas. El heredero previamente habilitado entra con sus propias credenciales, selecciona la opción “Accedi alla dichiarazione in qualità di erede” y elige el codice fiscale del difunto. El sistema muestra los ingresos, las retenciones y los gastos deducibles ya cargados por clínicas, bancos y aseguradoras, lo que reduce bastante el trabajo de reconstrucción.

Plazos: la prórroga de seis meses a favor de los herederos

La regla general está en el mismo artículo 65: todos los plazos pendientes a la fecha de la muerte, o que vencen dentro de los cuatro meses siguientes, se prorrogan seis meses a favor de los herederos. La prórroga incluye expresamente el plazo para presentar la declaración del difunto.

Como referencia, el término ordinario del modelo Redditi PF es la presentación telemática hasta el 31 de octubre del año siguiente al año fiscal. Con la prórroga, el heredero que recibe el encargo cerca del vencimiento gana un semestre para reunir documentación y presentar.

Para los pagos rige un criterio propio, publicado cada año en el calendario de la Agenzia delle Entrate. Si el fallecimiento ocurrió a más tardar el 28 de febrero del año de presentación, los herederos ingresan los impuestos en los plazos ordinarios. Si ocurrió después de esa fecha, los pagos se prorrogan seis meses. El ingreso se hace con el formulario F24, el mismo que se usa para la generalidad de los tributos italianos.

Estos márgenes existen porque el legislador sabe que los herederos necesitan tiempo. Más todavía si viven en otro país: reunir recibos, extractos y certificados de un difunto a 11.000 kilómetros no se resuelve en semanas.

Si la declaración da saldo a favor: los reembolsos

Es frecuente que la última declaración arroje un crédito: retenciones sufridas por un año incompleto, gastos médicos altos en los últimos meses, deducciones no aplicadas. Ese reembolso es un crédito hereditario: entra en la herencia y corresponde a los herederos en proporción a sus cuotas.

El circuito está regulado por la Agenzia delle Entrate para los reembolsos a nombre de un contribuyente fallecido. Si ya se presentó la declaración de sucesión, la Agencia liquida el reembolso directamente a los herederos que resultan de ella, según sus cuotas. Si no había obligación de presentar sucesión, o la sucesión es testamentaria, los herederos acreditan su calidad con una declaración sustitutiva de acto de notoriedad e indican las cuotas que les corresponden. Existe además una instancia de “voltura” para pedir que las sumas del difunto se paguen a favor de los herederos.

Para el cobro, cada heredero comunica el IBAN (International Bank Account Number) de una cuenta a su nombre. Quien vive en Argentina hace bien en definir con su asesor, antes de pedir el reembolso, qué cuenta conviene indicar y cómo recibir los fondos.

Si da saldo a pagar: impuestos sí, multas no

Cuando la declaración cierra con deuda, los herederos responden de los impuestos del difunto, y lo hacen solidariamente entre ellos según el artículo 65. Es una de las razones para evaluar bien la aceptación de la herencia: el pasivo fiscal forma parte del cuadro general de deudas del causante, que explicamos en la guía sobre las deudas del difunto en Italia vistas desde el exterior.

Con las sanciones ocurre lo contrario. El artículo 8 del D.Lgs. 472/1997 establece que la obligación de pagar la sanción no se transmite a los herederos. La multa tributaria es personal: castiga una conducta del contribuyente y se extingue con su muerte. Si el difunto tenía multas pendientes por violaciones propias, esas multas no te alcanzan.

Una precisión para no confundirse: la intransmisibilidad cubre las violaciones del difunto, no las tuyas. Si los herederos omiten la declaración que les toca presentar, o la presentan tarde, la infracción es de ellos y las sanciones se aplican con normalidad. Por eso conviene poner el tema en agenda apenas se ordena la sucesión, junto con los demás vencimientos fiscales.

Hacerlo desde Argentina: habilitación o delegación

Hay dos vías prácticas para el heredero que vive en Argentina. La primera es la telemática directa: pedir la habilitación como heredero ante la Agenzia delle Entrate y entrar a la precompilada con credenciales propias —SPID (Sistema Pubblico di Identità Digitale), CIE (Carta d’Identità Elettronica) o las credenciales de la propia Agencia—. Es la vía natural para quien ya tiene ciudadanía italiana y identidad digital activa.

La segunda, más habitual desde el exterior, es delegar. Un CAF (Centro di Assistenza Fiscale) o un profesional habilitado en Italia puede recibir el encargo, preparar la declaración del difunto y transmitirla telemáticamente. En cualquiera de los dos caminos vas a operar frente al fisco italiano con identificación propia: si todavía no lo tenés, mirá cómo obtener el codice fiscale italiano desde Argentina, porque es la llave de casi todos los trámites.

Lo que el profesional italiano necesita de vos es documentación, no presencia: certificados de jubilación o sueldo, extractos bancarios, recibos de gastos deducibles, datos de los demás herederos. Nuestro estudio ordena esa recolección desde Rosario y coordina con el profesional en Italia que firma y transmite.

Una pieza dentro de la sucesión, no un trámite suelto

La declaración de renta del difunto convive con otro vencimiento más conocido: la declaración de sucesión, que se presenta dentro de los doce meses y liquida el impuesto sucesorio con el mecanismo de autoliquidación vigente para las sucesiones abiertas desde 2025. Son dos obligaciones distintas, con plazos y formularios propios: una mira el patrimonio que se transmite, la otra los ingresos que el difunto generó en vida. Si la sucesión quedó sin presentar a tiempo, el camino para regularizarla está explicado en la guía sobre la declaración de sucesión tardía u omitida.

Tratarlas juntas tiene ventajas concretas: los mismos documentos sirven dos veces, el reembolso IRPEF se liquida más rápido si la sucesión ya está presentada, y el cuadro de deudas fiscales queda claro antes de decidir cómo aceptar. El recorrido completo del heredero desde Argentina —documentos, plazos, impuestos y profesionales involucrados— está en nuestra guía sobre cómo heredar bienes en Italia desde el exterior.

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