Si heredaste una casa en Italia y vivís en Argentina, el IMU (Imposta Municipale Propria) te alcanza desde el día del fallecimiento del causante. Es el impuesto municipal sobre la propiedad inmueble, y cada heredero lo debe por su propia cuota. La casa, además, no cuenta como vivienda principal si vos residís en el exterior, así que la exención más conocida no se aplica. La buena noticia es que todo se puede gestionar a distancia: los vencimientos son dos por año, el pago tiene canales accesibles desde el exterior y las posiciones atrasadas se pueden regularizar. Acá te explico cómo funciona cada pieza.
Qué es el IMU y quién lo paga entre los herederos
El IMU es el impuesto municipal italiano sobre la posesión de inmuebles. Lo regula la ley de presupuesto italiana para 2020 (ley 160/2019) y lo recauda el municipio (comune) donde está ubicado el bien. Según el Dipartimento delle Finanze, el sujeto obligado es el poseedor: el propietario o el titular de un derecho real como el usufructo, el uso o la habitación. No lo paga quien simplemente ocupa el inmueble.
En una herencia, esto se traduce en tres reglas prácticas:
- El impuesto corre desde el fallecimiento. La aceptación de la herencia tiene efecto retroactivo al día de apertura de la sucesión. Quien acepta se convierte en poseedor desde esa fecha y debe el IMU por el período transcurrido, aunque la aceptación llegue meses después.
- Cada heredero debe su propia cuota. Cuando hay varios poseedores del mismo inmueble, cada uno es titular de una obligación tributaria autónoma, proporcional a su cuota y a los meses del año en que duró la posesión. Si sos heredero por un cuarto, debés un cuarto del impuesto: no respondés por la parte de tus coherederos.
- El usufructo desplaza la obligación. Si la sucesión atribuye el usufructo a una persona —por ejemplo, al cónyuge supérstite, que por ley italiana tiene además el derecho de habitación sobre la casa familiar— el IMU lo paga el usufructuario o el titular de ese derecho, no los nudos propietarios.
Esa última regla cambia bastante los escenarios familiares típicos. Si tu madre quedó viviendo en la casa de Italia con derecho de habitación, la obligada es ella; vos, como nudo propietario o heredero de la cuota restante, no pagás IMU sobre ese inmueble mientras dure su derecho.
Sin exención de vivienda principal para quien vive en el exterior
La exención más conocida del IMU es la de la abitazione principale: la vivienda principal no de lujo no paga el impuesto. Pero la definición legal es exigente: requiere que el poseedor tenga en ese inmueble tanto la residencia registrada (residenza anagrafica) como la morada habitual. Quien vive en Rosario o en Buenos Aires no cumple ninguna de las dos condiciones respecto de una casa en Italia. Para el comune, esa casa es un inmueble “a disposición” y paga el IMU con la alícuota ordinaria que fija cada municipio.
Existe una excepción acotada, pensada justamente para la emigración italiana. Desde 2021, la ley italiana reconoce una reducción del 50% del IMU sobre una única vivienda poseída en Italia por personas no residentes que sean titulares de una pensión en régimen de convenio internacional con Italia. La Risoluzione n. 5/DF del Ministerio de Economía aclaró los requisitos: la pensión debe haberse formado totalizando aportes italianos con aportes de un país en convenio —y Argentina tiene convenio de seguridad social con Italia desde 1984—, la vivienda debe poseerse en propiedad o usufructo, y no puede estar alquilada ni cedida en comodato. La misma norma reduce la TARI de esa vivienda a un tercio.
Fijate que el requisito es específico: no alcanza con ser jubilado en Argentina. La pensión tiene que haberse liquidado en régimen de convenio internacional, es decir, sumando períodos de aporte italianos y argentinos. Si tu jubilación es exclusivamente argentina, sin aportes italianos computados, la reducción no corresponde. Cuando el requisito se cumple, conviene comunicarlo al comune según las modalidades que este disponga, para que la posición tributaria refleje el beneficio.
Vencimientos del 16 de junio y 16 de diciembre: cómo pagar desde Argentina
El IMU se paga en dos cuotas por año: el acconto antes del 16 de junio y el saldo antes del 16 de diciembre, según las modalidades publicadas por el Dipartimento delle Finanze. También se puede pagar todo junto antes del 16 de junio. El cálculo no llega por correo: en Italia el IMU es un impuesto en autoliquidación, sos vos (o tu profesional) quien determina el importe aplicando la alícuota del comune a la base catastal del inmueble. Las alícuotas de cada municipio se publican en el sitio del Ministerio de Economía.
Los canales ordinarios de pago son el formulario F24, el boletín postal compatible o la plataforma pagoPA. El F24 presupone, en la práctica, operar con el sistema bancario italiano. Desde Argentina, las vías realistas son dos:
- Pago mediante un profesional en Italia. Un profesional habilitado presenta el F24 por vos, con los fondos que le transferís. Es la vía más ordenada cuando ya hay alguien siguiendo la sucesión en Italia, porque el mismo referente concentra impuesto de sucesión, IMU y vencimientos. Para operar necesitás el codice fiscale italiano, que se tramita también desde el consulado.
- Giro bancario directo al comune. Para quienes no pueden utilizar el F24, el Ministerio de Economía indicó la vía del bonifico al municipio beneficiario, solicitando al propio comune el IBAN y citando en la causal el codice fiscale, la sigla “IMU”, el nombre del comune, el año y si se trata de acconto o saldo. Muchos municipios publican estas instrucciones en su sitio; conviene verificar los datos con el comune concreto antes de girar.
Un detalle de calendario: el impuesto se calcula por meses. El mes cuenta entero para quien poseyó el inmueble más de la mitad de los días. En el año del fallecimiento, entonces, la cuota de los herederos se computa desde el mes del deceso según esa regla, y la posición del causante se cierra en paralelo.
TARI y servicios: quién paga y cómo hacer las volturas
Junto al IMU convive la TARI (tassa sui rifiuti), la tasa municipal de recolección de residuos. A diferencia del IMU, la TARI grava a quien posee o detenta locales aptos para producir residuos: si la casa está alquilada, la paga el inquilino; si quedó vacía y a disposición de los herederos, la posición recae sobre ellos. Cada comune regula con su propio reglamento los supuestos de reducción o exclusión para inmuebles vacíos y sin servicios activos, así que el primer paso es siempre el mismo: comunicar el fallecimiento a la oficina de tributos del municipio y pedir la voltura (cambio de titularidad) o el cese de la posición TARI del causante, según el destino que tenga la casa.
Lo mismo vale para los servicios domiciliarios —luz, gas, agua, en su caso condominio—. Las posiciones a nombre del difunto no se extinguen solas: hay que pedir a cada proveedor la voltura mortis causa a nombre de un heredero o la baja del contrato si la casa queda deshabitada. Dejar los contratos activos a nombre del causante acumula facturas y complica cierres posteriores, por ejemplo si más adelante decidís vender el inmueble heredado. Los gastos de condominio, donde existen, siguen al propietario: los administradores italianos suelen pedir los datos del nuevo titular apenas se cierra la sucesión.
Qué pasa si no se paga: accertamento y ravvedimento operoso
Si el IMU no se paga, el comune notifica un avviso di accertamento: un acta de liquidación con el impuesto omitido, sanciones e intereses, que en el sistema actual es directamente ejecutiva. Para un heredero en el exterior, el riesgo práctico es acumular posiciones abiertas sin saberlo, porque las comunicaciones van a direcciones italianas desactualizadas.
Antes de que llegue esa notificación, la ley italiana permite regularizar de manera espontánea con el ravvedimento operoso: pagás el impuesto omitido con una sanción reducida —tanto más baja cuanto antes te movés— más los intereses. Es el instrumento típico para ordenar los años transcurridos entre el fallecimiento y el momento en que la familia toma el control de la situación. La secuencia razonable es reconstruir la posición con el comune (qué años figuran pagados, qué alícuotas se aplicaron), calcular lo debido por cada heredero según su cuota y regularizar de una vez.
Un punto a favor: la sucesión misma ayuda a ordenar el cuadro. La declaración de sucesión italiana ya obliga a censar los inmuebles con sus datos catastales, y ese mismo material sirve de base para liquidar el IMU correctamente. Podés ver los tiempos generales del trámite en nuestra guía sobre cuánto cuesta y cuánto tarda una sucesión en Italia.
Cómo lo organizamos desde Rosario
Como abogada argentina, Josefina Strano coordina la parte italiana con profesionales de confianza en Italia: la liquidación anual del IMU y su pago por F24, las comunicaciones al comune para TARI y volturas, y el eventual ravvedimento de los años atrasados se ejecutan allá, con seguimiento desde acá. Desde Rosario ordenamos el conjunto: quién debe qué según las cuotas hereditarias, qué beneficios corresponden —como la reducción para pensiones en convenio— y qué vencimientos hay que agendar cada año.
Los tributos locales son la parte recurrente de heredar una casa en Italia: no se resuelven una vez, se administran todos los años. Por eso conviene dejarlos organizados apenas se cierra la sucesión, con un referente estable y datos catastales verificados. Para ubicar este tema dentro del recorrido completo —de la declaración de sucesión a la inscripción del inmueble— podés empezar por nuestra guía general sobre heredar bienes en Italia desde el exterior.